NUESTRAS CASAS SON DURADERAS.
A través de la historia, donde la madera ha estado disponible como recurso, se ha empleado como material de construcción por su resistencia, economía, manejabilidad y belleza, y su capacidad de durar ha sido demostrada una y otra vez.
Desde los antiguos templos de Japón y las grandes iglesias de Noruega a los edificios incontables canadienses y norteamericanos construidos en los años 1800, la construcción de madera ha demostrado que puede resistir el paso del tiempo. El arte y la tecnología de la construcción en madera, sin embargo, ha estado modernizándose.
Generalmente, el enemigo de las edificaciones a lo largo del tiempo ha sido la humedad. El sistema canadiense-norteamericano, ha sido diseñado para evitar que la estructura de madera esté en contacto con la humedad, mediante fachadas y cubiertas ventiladas, forjados sanitarios y barreras de vapor, garantizando la durabilidad de la edificación.
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