AISLAMIENTO. La madera presenta la ventaja también de ser un
gran aislante. La madera es un material compuesto por fibras huecas, alineadas de forma axial a la longitud del tronco, estos espacios huecos contienen aire atrapado que les proporcionan cualidades en el aislamiento
acústico y térmico.
La conducción térmica de la madera es 1300 veces menor que el acero, 10 veces menor que el hormigón y 40 veces menor que el ladrillo cerámico. Por este motivo son calientes en invierno y frías en verano.
También aísla la electricidad 15 veces más que el cemento, 400 veces más que el acero y 1.770 veces más que el aluminio.
SOSTENIBILIDAD. Desde el punto de vista de la contaminación directa que se produce en su construcción, por cada metro cúbico de hormigón se necesitan 700kWh de energía, para el mismo volumen pero con madera se precisan solamente 350kWh (480kWh incluyendo el corte y el transporte), muchos menos que con el acero que necesita 46.000kWh e infinitamente menos que el aluminio que precisa 141.500kWh para obtener cada metro cúbico. Es además el único material utilizado en la construcción
renovable, reutilizable, reciclable y biodegradable. Es un recurso natural inagotable.
Contribuye a mitigar el cambio climático: Almacenando el dióxido de
carbono durante todo el ciclo de vida de los productos de madera.