UNA VIVIENDA DE MADERA
¡ Visto y no visto!
Rapidez, economía u originalidad. ¿Qué es lo que determina al futuro propietario de un chalet a decidirse por una casa de madera?
Realmente puede ser cualquiera de estas opciones, o todas ellas, las que condicionen esta elección. El caso es que cada vez más españoles están optando por vivir en una casa de madera, ya sea con el clásico aspecto de cabaña nórdica, o como las típicas norteamericanas, forradas de piedra o terminadas en canexel.

En nuestro país ya se pueden encontrar interesantes ofertas de la mano de numerosas empresas especializadas. Aunque, como es habitual en el ámbito de la construcción, también en este nuevo sector se han dado casos de empresas piratas, que han contribuido a retrasar la confianza de un público aún no suficientemente convencido.
Salvo estas excepciones, hay empresas que, incluso dentro de este reducido mercado, se han especializado aún más en un tipo de construcción de madera determinada. Nos referimos a las casas de Canexel. Se trata de un aglomerado de fibra de madera, que imita el veteado de la madera, y tratado en superficie mediante resinas que lo hace totalmente inalterable a las inclemencias. Este material se utiliza únicamente en el revestimiento. De esta manera se consigue la posibilidad de poder ofrecer distintos tipos de acabado (con coloraciones y tamaños de lamas muy diversos ) siempre con la garantía de una mayor durabilidad frente a los agentes externos.
La casa escogida para esta sección tiene el clásico aspecto de una casa norteamericana, con acabado en láminas blancas, que dejan ver su veteado de madera únicamente a corta distancia. El porche se dejó en madera vista, mientras que el tejado es de “bardot” o teja asfáltica, otra de las señas de identidad de este tipo de construcción norteamericana.
Se trata de una vivienda de unos 300 metros cuadrados, dividida en dos plantas de 150 metros cuadrados, a los que se suman otros 50 metros cuadrados del porche y el hueco de la escalera.
Esta es una casa muy nueva, pero con un período de habitabilidad de un año, suficiente para poder determinar los pros y los contras de este tipo de viviendas, de la mano objetiva del propietario, frente a las cualidades técnicas que garantizan los constructores de este sector.
DESDE LA ADQUSICION DE LA PARCELA
Como puede imaginar cualquier persona interesada en levantar su propia casa, lo primero que necesita es contar con una parcela. El suelo, por supuesto, debe cumplir los requisitos que su municipio exija para avalar su edificabilidad y habitabilidad.
Requisitos que varían ostensiblemente según el municipio, ya que lo habitual en nuestro país suele ser que los ayuntamientos exijan un mínimo de 500 metros cuadrados por vivienda y parcela. A partir de estas dimensiones mínimas, salvo excepciones, hay normativas municipales que exigen parcelaciones de 1.000 y 2.000 metros cuadrados para permitir la construcción de una vivienda en su interior.
Una vez superado este trámite inicial, cabe presuponer que el suelo en cuestión cuenta con el resto de parabienes municipales y con la posibilidad de recibir las acometidas de todos los servicios básicos, como son agua, luz y alcantarillado.
A partir de este punto es donde se presenta la disyuntiva de elegir qué tipo casa queremos o, mejor dicho, nos podemos permitir conjugando nuestro gusto y presupuesto.
Los propietarios de esta casa recuerdan que su idea inicial era construir una casa tradicional, pero la fuerte demanda que vive estos años el sector de la construcción no les ocasionó más que problemas, largas en los compromisos y presupuestos demasiado inflados, ante la falta de interés de los constructores por proyectos menores. En definitiva, el primer paso, para obtener un presupuesto definitivo que les satisficiera, les resultó más que complicado. A través de internet conocieron los proyectos de varias empresas especializadas en casas de madera, y entre ellas, Canexel, radicada en las afueras de Madrid.
Esta empresa le ofreció la posibilidad de adaptar el proyecto de vivienda que ya poseían, con las calidades, distribución y demás características que deseaban tuviera su futura hogar. Para ello, un arquitecto de la empresa, especializado en este tipo de viviendas, adaptó técnicamente el proyecto para ser ejecutado con estructura de madera en lugar de una estructura tradicional mixta de muro de carga y acero.

Las empresas del sector proporcionan a sus clientes todo tipo de asesoramiento y apoyo técnico necesario para transformar su casa ideal en realidad. Dentro del presupuesto se suelen incluir los trabajos de arquitectos y aparejadores especializados en este tipo de construcciones.
Las gestiones con el ayuntamiento correspondiente que, dependiendo de cada caso, pueden suponer un mero trámite o un quebradero de cabeza, deben estar igualmente respaldadas por los técnicos de la empresa. Este paso, directamente relacionado con el primero que se indicaba anteriormente sobre edificabilidad y habitabilidad, debe estar perfectamente claro antes de cualquier compromiso formal, puesto que puede suponer un retraso notable en la ejecución del proyecto e, incluso, una serie de gastos inesperados.
En el caso concreto de este reportaje no se padeció ningún tipo de demora ni sorpresa de última hora, por la empresa ni por su ayuntamiento. El hecho de tratarse de una casa estructurada poco habitual, tampoco supone problema alguno a la hora de solicitar una hipoteca.
Al cabo de cuatro meses, todas estas fases están concluidas; y con dos meses más, en el caso que nos ocupa, sus propietarios ya contaban incluso con la cédula de habitabilidad del Consistorio. En el caso concreto de la empresa Canexel, la casa se entrega con la cocina preparada con todas las instalaciones para que el cliente encargue los muebles y los electrodomésticos a medida.
Entre las ventajas que el propietario destaca con respeto a una casa de construcción tradicional, figuran las grandes facilidades que les ofreció la empresa para abrir ventanas por toda la casa. Este tipo de construcción se basa en una estructura a base de pies de madera separados escasos centímetros; esto unido al escaso peso de los materiales utilizados permite grandes aperturas de huecos, lo que se traduce por lo general en casas muy luminosas. Otra ventaja, siempre valorada en cualquier vivienda o local, es la posibilidad de evitar la presencia de columnas en el lugar más inoportuno.
Atendiendo a las dimensiones contempladas en el proyecto, los propietarios establecieron la composición de las estancias con cuatro dormitorios en la planta baja. Planta que queda a nivel de calle por la fachada oeste, mientras que queda bajo tierra en su parte más oriental. Esta planta cuenta con tres cuartos de baño y los respectivos vestidores y armarios en los dormitorios, además de en los pasillos. Esta planta, al hallarse parcialmente bajo tierra, se realizó en obra tradicional. En esta planta no se han registrado humedades en las paredes que lindan con el subsuelo. Esto se debe, según sus habitantes, a que la construcción canadiense mantiene una cámara de aire entre su estructura y el terreno, que permite la ventilación y evita la condensación de humedades.
Pero la planta que mejor define esta vivienda y sus cualidades constructivas es la superior, consistente en un salón de grandes dimensiones, siempre iluminado por la luz natural que entra por sus numerosos y bien repartidos ventanales. Esta acogedora estancia de paso al jardín, entre el que media un original porche en madera natural. La disposición del salón y sus entradas de luz permiten una insolación suficiente para caldear el hogar en invierno. Sin embargo, los propietarios no han encontrado en su primer verano habitado un sobrecalentamiento por insolación, ya que la luz incide de forma más directa al atardecer, pero a través de un jardín con viejos pinos mediterráneos de amplia copa. También hay que destacar que el aislamiento es una de las fuertes bazas de este tipo de viviendas.
La planta superior acoge también la cocina, con entrada desde el salón y la escalera de los dormitorios. Esta área de servicio cuenta igualmente con un amplio ventanal hacia el mismo jardín.
Tras su primer año, esta casa de madera ha cumplido todas las expectativas de los compradores, que ahora se muestran mucho más convencidos que cuando se decidieron por la madera, confiesan, “por cuestiones principalmente económicas”.
Ante el empeño de encontrar al menos una pega que poner a este tipo de viviendas,la propietaria ve el aislamiento acústico interior un posible problema. Se debe al uso de de tabiquería de placas de yeso laminado (tipo knauf o Pladur ) de poco grosor, lo que permite un cierto grado de transmisión de sonora entre habitaciones. A este respecto, recuerdan que la solución es bien fácil, ya que habría bastado con instalar doble planchas especiales para este fin, de estos mismos fabricantes. Al tratarse de una casa familiar, no le dan mucha importancia escuchar de cuando en cuando una cisterna en algún dormitorio. El aislamiento importante, con el exterior, es perfecto.
Lo que les gustó a los propietarios fueron los acabados, el desarrollo de la obra y los plazos de ejecución, que se fueron cumpliendo escrupulosamente. Respecto al desembolso necesario en la construcción que nos ocupa, las facilidades son similares a las de cualquier otra construcción, ya que las empresas aceptan los pagos por certificaciones de obra realizadas, además de un adelanto inicial previamente pactado.
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